Retazos del camino

Entre tantos peregrinos
se han bebido la mañana,
árboles desdibujados
entre la niebla del alba,
quieren despertar al sol,
porque su luz ya se tarda,
y mientras, sobre el camino
llueve una paz regalada.
Alzo la mano y saludo, 
otro peregrino pasa,
se está descolgando el día, 
se está encaramando el alba,
y asoma muy quedamente
arropada en las miradas.


1 comentario:

Carmen dijo...

Bueno Vega, creo que ya va siendo hora de que te hagas otro Camino a Santiago para que sigas escribiendo poemas tan estupendos como este.