Voy a empaparme de verde
para cuando me falte,
voy a absorber todo el musgo,
helechos, hiedras y fuentes.
A medida que camino,
va el poeta apareciendo.
No sé qué narran los árboles,
no cesan de hablar entre ellos,
un viejo roble inclinado
me susurra desde lejos:
somos poetas del cielo.
¿Qué pensabas, que tú sola

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