Los celos de San Felices

Que  está enojado me dicen
que Felices se ha enfadado,
que subieron el Domingo
pero se fueron temprano.

Hay un viento cicatero
que al Santo le ha ido contando;
¡No se qué pasa en el pueblo,
tan todos alborotados!
son las fiestas de la Vega,
no hay otra cosa en sus labios.
Que si el pregón,  los piropos,
la procesión y el rosario.
Mientras, el Santo medita
-a mí no me quieren tanto…
Dice que lleva ventaja
que él es solo un  ermitaño
y ella es mujer, madre y guapa,
que esto ocurre desde antaño.
Hoy la Virgen se ha enterado
y le ha pedido a la cigüeña
que vive en el campanario;
que le cuente a San Felices
cuando el Sol se haya ocultado
y se hayan quedado solos
la luna , el monte…y el  Santo.
que en el corazón Jarrero
hay espacio más que holgado
para querer a su Virgen,
sin olvidar a su Santo.
La noche plegó sus alas
el sol aclara los campos
las aulagas amarillas,
los romeros azulados ,
el tomillo florecido,
los montes almidonados,
y entre las viñas se escucha
alguien que pasa cantando:
-no seas niño Felices,
no tengas celos humanos
que en el corazón Jarrero
hay tanto amor escondido
como vides en tus campos.
Una brisa solapada
atravesando sembrados
y viñas desmelenadas
llega a las puertas de Haro,
y cuenta , que hoy San Felices
amaneció más calmado,
parece que sonreía
mientras leía el breviario,
será porque ha comprendido
que en el corazón Jarrero
hay espacio más que holgado,
para querer a su Virgen
sin olvidar a su santo.


No hay comentarios: